Basado en ello, nuestra breve reflexión, estará enfocada desde las tres dimensiones: el paciente, la familia y el equipo salud, tratando de armonizar las conductas esperables, con el fin principal de acompañar y sostener al niño adolescente/moribundo, en este difícil trayecto del morir, cuyo misterio angustia mucho más cuando se trata de alguien que esta recién en los albores de la vida. ...