Me han pedido que les diga unas breves palabras de bienvenida a esta Segunda Jornada de Bioética, y lo hago con muchísimo gusto.
El año pasado eramos unas 70 u 80 personas, y el número esta vez se ha triplicado, lo que es un signo prometedor, un signo de esperanza. Realmente estamos aquí porque creemos en Dios y en la vida, y por eso hemos venido para encontrar juntos caminos hacia el futuro....