Reduccion del paciente a un cuadro de sintomas. La medicalizacion y la tecnologizacion del cuerpo
Gutiérrez Maxwell, Vicente P. (Dr.)
Narra las experiencias de un médico con un prolongado ejercicio de la profesión y que pudo cumplir con su misión dedicada a los enfermos, a la educación universitaria y a la familia. Por ejemplo: una señora que llega angustiada por padecer un intenso dolor. Al hacer su ficha de admisión le quitan el apellido de casada porque así lo requiere el archivo. Una vez internada es “la enferma de la cama 8311”, o “la del gran dolor”; si hay presunción del órgano afectado “la del páncreas”, si se confirma el diagnóstico cambia a “la de la pancreatitis”, después de la intervención quirúrgica a la “la operada de ayer” y si se complica será “la enferma de la sepsis o la de la fístula”. Durante la internación necesitó estudios radiológicos, ecografías, tomografías etc. muchas veces en ayunas, con prolongadas esperas y hasta suspensiones del examen sin previo aviso, comprendiendo el porqué a los enfermos también se les dice “pacientes” por la paciencia. El día del alta le dicen “adiós abuela” apelativo que a pocas mujeres ha de gustar.
Cuestiones bioéticas en torno al final de la vida en la Época postmoderna. Aporte interprofesional: la medicina en el cuidado paliativo
Sauri, Álvaro Diego (Dr.)
Recordaremos algunos principios fundamentales que le dan razón a los cuidados paliativos.
En 1987, en el Reino Unido, se define a los cuidados paliativos como:
"La especialidad médica que investiga y orienta en el cuidado de las personas que tienen una enfermedad progresiva y avanzada que indefectiblemente su pronóstico es ominoso, dedicada con especial énfasis en la calidad de vida"
En 1989 la O.M.S. define a los cuidados paliativos como:
"El cuidado activo y total de las personas que tienen una enfermedad que no responde al tratamiento específico y que indefectiblemente culmina con la muerte.
Cuidado paliativo
Lugo, Elena (Dra. Hna.)
PUNTO DE REFLEXION.
Los límites de la medicina deben ampliarse hasta que incluyan el dominio de la historia clínica auténtica. No debe haber necesidad ni dolor a los cuales no llegue el médico. Hay que educar, por lo menos espiritualmente, para abordar ese ámbito inmenso, para ejercitar la mirada ante la totalidad del ser humano que requiere ayuda. La enfermedad tiene recetas; los problemas, soluciones; y la vida, alternativas”... “Su tarea consiste no sólo en analizar qué cosas ocasionó el padecimiento de su paciente y comprender su sufrimiento, sino también - y principalmente - generar junto con el paciente nuevas alternativas orientadas hacia un fin” (sentido de la vida).