La ternura, alma de la dignidad y creatividad del matrimonio.
Lugo, Elena (Dra. Hna.)
Al final de mi primera exposición quedamos ante un nuevo orden de la negatividad: el triunfo del reverso frente al anverso de una «moral tradicional» que hundía sus raíces en la tradición filosófica griega y en la moral cristiana. Todas las obras mencionadas pertenecientes a De Beauvouir, Reich, Marcuse, Greer, Millet, Firestone, Michell, etcétera, tienen en común la visión de una nueva ética que se basa en la «genealogía de la moral» que inició Nietzsche, y que no es otra cosa que partir de la «certeza» de que el hombre no puede alcanzar «certeza» alguna por medio de su inteligencia, y en consecuencia no puede saber lo que es bueno o lo que es malo, porque no existe un orden real y objetivo fuera de la conciencia que el hombre pueda conocer. Sólo la autonomía de la voluntad nos dirá lo que es bueno o malo, porque nos conviene o es placentero. La genealogía consiste en indagar históricamente aquello que conviene a cada época. Y, según Nietzsche, la moral del cristianismo es una moral de esclavos, es la moral de los débiles, basada en el principio del altruismo, y debe ser sustituida por la moral de los señores, basada en el principio del egoísmo, en la satisfacción de las necesidades propias del más fuerte.


"Dios es amor" - Por amor, Él ha creado a cada persona y la ha llamado a la vida. Por amor le ha ofrecido a cada persona su alianza y se ha mostrado como:
Dios fiel, Dios de la vida y Dios de la historia
Las características comunes de ambos sexos están en relación con la originalidad de los mismos.