La enfermería, ciencia y arte del cuidado
Lugo, Elena (Dra. Hna.)
Si hubiese que definir en forma sencilla y expresiva lo nuclear de la profesión de enfermería, se podría resumir en las palabras: es la ciencia y el arte del cuidado. Ciencia, porque implica una serie de conocimientos científicos de diversas disciplinas, utilizados como principios aplicados según criterio, a cada situación particular; arte, porque más allá de los saberes intelectuales, requiere cierta cuota de intuición creativa para integrar lo cognitivo a la necesidad de atención del usuario de los servicios de salud, en el marco de una relación interpersonal afectiva.
La modalidad peculiar de la enfermería se basa en la ciencia pero tiene mucho de arte porque su objeto se centra en la persona humana, con su singularidad propia e irrepetible, tanto en su estructura bio-psico-socio-espiritual como en su realidad histórica. Por eso no se trata solo de aplicar principios, leyes o conceptos previamente establecidos.
Eutanasia vs. defensa de la vida
Lugo, Elena (Dra. Hna.)
Con la reciente decisión de Holanda de legalizar el homicidio de personas que así lo soliciten porque no le encuentran más sentido a su vida, se abre un capítulo muy intrincado para la toma de decisiones éticas en enfermería.
Si bien esta ley en Holanda no hace más que dar un marco legal a una práctica que se está realizando desde hace años en forma marginal, el hecho de que en un país sea aprobada oficialmente le da luz verde para que se lleve a cabo sin ningún tipo de limitación y sirva de antecedente para otras legislaciones. Por más que haya cláusulas en la ley que fijen las condiciones en las cuales “se justificaría” el homicidio de las personas que lo soliciten, es bien sabido que “hecha la ley, hecha la trampa”. En una cultura marcada por el utilitarismo quién puede asegurar que los altos costos de la atención médica, la escasez del recurso humano, el sentimentalismo, el abandono por parte de la familia, entre otros motivos, sirvan de justificativo para matar a más de una persona contra su voluntad, pero que “moleste”.